Desnudos... ¿Dónde está el arte?

donde01Puede estar en la historia que se produce en la mente de cada uno de nosotros cuando observamos imágenes parciales o completas de cuerpos desvestidos; puede estar en el rubor de un casto observador o ¿Porqué no? En la vanidad de personas comunes que superaron sus pudores y con orgullo y asombro ven su anatomía expuesta en una pantalla o impresa en un papel.

El arte puede estar en que el fotógrafo logre que personasdonde02 del común lo perciban como cómplice, al punto que puedan compartir abiertamente su sentir y que finalmente se atrevan a posar y protagonizar su propio rol o un rol imaginario, entonces el arte también puede estar en que ambos, fotógrafo y modelo, logren integrarse profesionalmente para trabajar cómodamente en función de cristalizar determinada idea.

donde03El arte puede estar en ese proceso en el que el fotógrafo se hace confidente y guía de aquellas personas que su recato rivaliza con la ilusión de protagonizar exitosamente su propia obra.

El arte puede estar en que la fotografía final corresponda al concepto que el fotógrafo y modelo querían lograr, sin importar que la imagen corresponda a una vivencia, a un momento felizmente recordado o a algún episodio deliciosamente imaginado y sin que tampoco importe que para otros esa imagen no signifique lo mismo.

El arte también puede estar en lograr acelerarle el pulsodonde04 y atrapar la mirada inquisitiva de aquellos detractores que les parece obscena casi toda imagen que muestre desnudos, tal vez porque les pueda parecer una escena escapada de sus sueños tan secretos, de una de sus muchas fantasías tórridas que agobian sus mentes cohibidas porque son seres que ocultan su verdadera esencia detrás de máscaras y viven arrastrando el lastre de ser incapaces de mostrarse ante el mundo real tal y como son.

donde05El arte puede estar en que una fotografía pueda tener un significado diferente para cada persona que la observe, lo que sin duda significa que finalmente el arte y el morbo siempre estarán juntos en toda obra y, tanto el arte como el morbo, aparecerán ante los ojos del que los quiera ver.

Diego Förster